Como ya he comentado en alguna ocasión, siempre me ha
interesado la divulgación de la ciencia. Por ese motivo compré
Serendipia:
Descubrimientos accidentales en la ciencia.
Se trata de una obra que nos muestra como
multitud de descubrimientos científicos se debieron al azar, o
mejor dicho, a la serendipia.
Desde la manzana de Newton hasta el ADN realiza un repaso a la
química, la medicina o la arqueología.
Se nota que
el autor, Royston M. Roberts, es químico, puesto que gran
parte de los casos descritos pertenecen a esa disciplina, quedando
los demás casos un poco descompensados en cuanto a profundidad
y detalle. No se puede decir que sea un libro especialmente bien
escrito, o al menos bien traducido. A pesar de todo se lee con
relativa ligereza y resulta ameno.
Otro de los libros que he leído este mes es La
frontera del éxito, de Malcolm Gladwell, del que había
leído muy buenas críticas. Trata de las llamadas
epidemias sociales, o de como determinadas ideas o situaciones se
expanden muchas veces sin explicación aparente. Pone como
ejemplos el drástico descenso de la criminalidad en Nueva York
a mediados de los noventa o la moda de los zapatos Hush
Puppies, que pasaron de ser unos zapatos apenas vendidos a
ponerse moda en Manhattan, y por consiguiente en todos los Estados
Unidos.
Gladwell toma elementos de la psicología, la
sociología o la teoría de la comunicación para
para proponer una teoría en la que un determinados tipo de
personas (los conectores) pueden extender ideas y ejercer influencia
al resto de la sociedad.
Se trata de una teoría
interesante, que de bien seguro es utilizada por infinidad de
publicistas, pero que en el libro no queda muy sistematizada como
para tener una entidad más significativa que la mera
presentación de unos hechos sociales. De todas formas, es un
libro muy interesante que nos hará mirar la realidad social
con otros ojos.