Gilipollas
Están ahí, entre nosotros. Son los que nos empujaban en el parque para subir antes al tobogán. Los que nos daban una patada porque no nos podían quitar la pelota. Los que nos miraban raro por llevar en el walkman una música diferente. Habían estado alli todo el tiempo, desde mucho antes de lo que pudieras recordar. Algunos obtenían licenciaturas universitarias y encontraban empleos, unos al lado de nuestra mesa, otros en la administración pública. Los hubo que decidieron ser artistas, y en lugar de crear mendigaban ayudas institucionales o se quejaban de un país que no salía del siglo XIX. Los osados, decidían echarse al monte a defender a su pueblo de la opresión fascista. Los avispados, diseñaron complejos sistemas financieros basados en humo que sus jefes utilizaron durante años.
No existen ya los lugares libres de ellos. Están en las puertas de los colegios, con sus todoterrenos. En la cola del supermercado. En el gimnasio. En el palco del Bernabeu. En la costa mediterránea. En el piso de al lado. No se van a ir. Han vencido.